Prediabetes: Qué significa ese diagnóstico y por qué la ciencia prefiere llamarlo de otra manera
Recibir un diagnóstico de prediabetes puede generar una mezcla de emociones y puede generarse una duda común: "¿Esto quiere decir que voy a tener diabetes?". La respuesta honesta es que no necesariamente. Además, la palabra "prediabetes" tiene una connotación problemática.
¿Qué es exactamente la prediabetes?
La prediabetes es una condición en la que los niveles de glucosa en sangre están por encima de lo normal, pero todavía no alcanzan el umbral para el diagnóstico de diabetes tipo 2. Es una señal de que el cuerpo está teniendo dificultades para procesar el azúcar de manera eficiente, pero no es diabetes.
Los criterios diagnósticos más usados por la Asociación Americana de la Diabetes (ADA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyen:
Glucosa en ayunas alterada (GAA): niveles de glucosa en ayunas entre 100 y 125 mg/dL
Intolerancia a la glucosa (ITG): glucosa entre 140 y 199 mg/dL a las 2 horas durante una prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG)
HbA1c entre 5.7% y 6.4% según criterios ADA (o entre 6.0% y 6.4% según OMS)
Por qué el término "prediabetes" es problemático — y qué propone la ciencia en su lugar
La palabra "prediabetes" surgió con la intención de alertar. Pero con el tiempo ha demostrado tener un efecto contrario al deseado y causar generar una sensación de fatalismo en quien la escucha. La palabra “prediabetes” lleva a muchos a concluir que es solo cuestión de tiempo para que reciba diagnóstico de diabetes. Esa conclusión es incorrecta, y la palabra en sí contribuye a ella.
Por esa razón, la Federación Internacional de Diabetes (IDF) y un grupo creciente de especialistas en endocrinología y metabolismo a nivel mundial han propuesto reemplazar el término "prediabetes" por uno más preciso: hiperglicemia intermedia.
Este término describe con exactitud lo que realmente ocurre: los niveles de glucosa están en una zona intermedia, entre lo normal y la diabetes. No es un estado previo inevitable al desarrollo de la enfermedad. Es una condición metabólica con características propias, que en muchas personas puede mantenerse estable, mejorar e incluso revertirse por completo.
Estudios publicados en The Lancet Diabetes & Endocrinology han señalado que el término( prediabetes) puede generar dos respuestas igualmente problemáticas: en algunos pacientes produce una angustia desproporcionada que afecta su calidad de vida; en otros, paradójicamente, genera resignación y abandono del seguimiento médico porque sienten que el resultado ya está determinado.
El mito: prediabetes es el primer paso inevitable hacia la diabetes
Aunque suele creerse que un diagnóstico de “prediabetes” es el primer paso para un diagnóstico futuro de diabetes, los datos dicen lo contrario.
Estudios a largo plazo revisados en el Position Statement de la Federación Internacional de Diabetes (IDF), publicado en Diabetes Research and Clinical Practice en 2024, muestran que entre el 50 y el 60% de las personas con criterios actuales de prediabetes no desarrollan diabetes en los siguientes 10 años. Y un dato aún más esperanzador: entre el 30 y el 40% de quienes reciben este diagnóstico revierten a niveles normales de glucosa sin necesidad de medicamentos, solo con cambios en el estilo de vida.
¿Cuándo sí hay mayor riesgo de progresar?
No todas las personas con prediabetes tienen el mismo nivel de riesgo, y conocer los factores que aumentan esa probabilidad ayuda a actuar con más precisión:
Tener sobrepeso u obesidad, especialmente con acumulación de grasa abdominal
Ser sedentario
Antecedentes familiares de diabetes tipo 2
Haber tenido diabetes gestacional durante el embarazo
Tener síndrome de ovario poliquístico
Niveles elevados de presión arterial o triglicéridos
Tener más de 45 años
Pero incluso con varios de estos factores presentes, la intervención temprana marca la diferencia.
Lo que la evidencia dice sobre la prevención
Los resultados del Programa de Prevención de la Diabetes (DPP, por sus siglas en inglés), sostenidos durante más de 15 años de seguimiento, demostraron que los cambios en el estilo de vida —alimentación saludable y actividad física moderada— redujeron el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en un 58% en personas con prediabetes. En mayores de 60 años, esa reducción llegó al 71%.
El medicamento metformina también mostró beneficios, pero fue menos efectivo que los cambios de hábitos en la mayoría de los grupos estudiados.
Entonces, ¿qué hacer si tengo hiperglucemia intermedia?
Este es el plan de acción con evidencia más sólida ante un diagnóstico de hiperglucemia intermedia.
Alimentación: No se trata de prohibir grupos de alimentos, sino de mejorar la calidad general de lo que comes. Reducir el consumo de ultraprocesados, azúcares añadidos y harinas refinadas, y aumentar el de vegetales, proteínas de buena calidad y grasas saludables, tiene un impacto directo y medible en los niveles de glucosa.
Movimiento físico: La actividad física mejora la sensibilidad a la insulina, es decir, hace que las células respondan mejor a esta hormona. Caminar a paso moderado la mayoría de los días de la semana ya genera un efecto protector.

Peso corporal: Incluso pérdidas modestas de peso, de entre 4 y 7 kilos en promedio para muchas personas, se asocian a mejoras significativas en el control glucémico y en la reversión de la prediabetes.
Sueño y estrés: Dormir mal y vivir bajo estrés crónico elevan el cortisol, que a su vez eleva la glucosa. Cuidar estas dos áreas también forma parte del tratamiento.
Seguimiento médico: La prediabetes requiere monitoreo periódico. No para vivir con angustia, sino para detectar a tiempo cualquier cambio y ajustar el plan de acción cuando sea necesario.
Preguntas frecuentes
¿La prediabetes siempre da síntomas? Generalmente no. La mayoría de las personas con prediabetes no sienten nada. Por eso los análisis de rutina y las revisiones periódicas son tan importantes, especialmente si tienes factores de riesgo.
¿Si revierto la prediabetes, puedo relajarme y volver a mis hábitos anteriores? No es lo más aconsejable. Si los niveles de glucosa volvieron a la normalidad, es porque los cambios funcionaron. Mantenerlos es lo que sostendrá ese resultado en el tiempo.
¿Cuándo se convierte la prediabetes en diabetes? Cuando los niveles de glucosa superan los umbrales diagnósticos: glucosa en ayunas igual o mayor a 126 mg/dL, glucosa a las 2 horas igual o mayor a 200 mg/dL durante la PTOG, o HbA1c igual o mayor a 6.5%. Pero llegar a esos valores no es inevitable
En Tecnidiabetes contamos con un equipo multidisciplinario preparado para brindar la mejor atención y orientar a los pacientes con respecto a esta y otras condiciones de salud.
Fuentes consultadas:
Bergman M, Manco M, Satman I, et al. International Diabetes Federation Position Statement on the 1-hour post-load plasma glucose for the diagnosis of intermediate hyperglycaemia and type 2 diabetes. Diabetes Research and Clinical Practice, 209, 2024. doi: 10.1016/j.diabres.2024.111589
Bergman M, Buysschaert M, Ceriello A, Hussain A, Mohan V, Sesti G, et al. Current diagnostic criteria identify risk for type 2 diabetes too late. Lancet Diabetes Endocrinol, 11(4):224–6, 2023.
Makaroff LE. The need for international consensus on prediabetes. Lancet Diabetes Endocrinol, 5(1):5–7, 2017.
Knowler WC, Barrett-Connor E, Fowler SE, et al. Reduction in the incidence of type 2 diabetes with lifestyle intervention or metformin. N Engl J Med, 346(6):393–403, 2002.
Diabetes Prevention Program Research Group. Long-term effects of lifestyle intervention or metformin on diabetes development and microvascular complications over 15-year follow-up. Lancet Diabetes Endocrinol, 3(11):866–75, 2015.
American Diabetes Association. Estándares de Cuidado para la Diabetes 2024. diabetes.org
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Morris DH, Khunti K, Achana F, et al. Progression rates from HbA1c 6.0–6.4% and other prediabetes definitions to type 2 diabetes: a meta-analysis. Diabetologia, 56(7):1489–93, 2013.




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